Consecuencias de no Pagar Alquiler

En ciertas ocasiones y por circunstancias de la vida, pasamos por momentos muy fuertes a nivel económico. Esto nos lleva a decidir entre comprar la comida o pagar los servicios. En esos casos lo más seguro es que el arrendamiento, sea uno de los servicios que no solemos pagar. En este post hablaremos de las consecuencias de no pagar alquiler.

 

No puedo pagar el alquiler ¿Quién es el más afectado?

La crisis económica alcanza en muchos de los casos a personas que han estado bien económicamente por mucho tiempo. De hecho,  esto ha hecho que en muchos de los casos, tengamos que hacer recortes o impagos en algunos servicios. La mayoría de tales servicios o deudas seguro fueron contraídas antes de tal crisis.

Pero tal situación económica nos ha llevado estar en circunstancias poco holgadas, lo que incide en dejar de pagar ciertos servicios, como por ejemplo el arriendo. Entendemos que el tema de cancelar el alquiler mensualmente es prácticamente una obligación. Esto nos garantiza el tener un techo, para nosotros y para nuestra familia.

Sin embargo, en algunos casos el no pagar el alquiler, se hace presente. Sobre todo si antes de esta nefasta crisis económica, adquirimos otras deudas u obligaciones. No es misterio para nadie que si no cumplimos con el pago del alquiler, puede traer consecuencias graves a nuestra forma de vida.

El hecho de no pagar el alquiler no solo repercute negativamente en el arrendatario. También hay que considerar al arrendador, quien en la mayoría de los casos depende de la mensualidad recibida por concepto de alquiler. Como vemos, la crisis económica afecta a ambas partes. A uno por no poder pagar el alquiler y al otro por no percibir el dinero.

Ambos casos se ven afectados en gran medida, pero siempre hay una de las partes con mayor desventaja. Estamos hablando del arrendatario, ya que el no pagar el alquiler puede traer consecuencias tan graves que pueden llevar al temido desahucio.

Si no pago alquiler ¿Cuáles son las consecuencias?

Dicho esto, y entendiendo que ambas partes son afectadas por el impago del arrendamiento, es necesario comprender que tales consecuencias están provistas en la siguiente Ley.

En este caso, la Ley 4/2013 de 4 de junio, sobre las Medidas de Flexibilización y Fomento del Mercado de Alquiler de viviendas. Cabe destacar que esta Ley reforma ciertos artículos de la Ley de Arrendamientos Urbanos, promulgada en 1994.  Lo que sí es recomendable, es que antes de entablar una demanda judicial y abrir un proceso por no pagar el arrendamiento, lo más recomendable es conversar con el arrendador.

Recordemos que el hecho de no pagar el alquiler, afecta la economía del arrendador. Ciertamente el arrendatario está en desventaja, porque puede quedarse en la calle. Sin embargo, lo mejor es conversar y conciliar. Esto puede llevar a establecer un acuerdo entre ambas partes de forma provisional.

Esto es lo que llamamos en Derecho una solución amistosa. Incluso y debido a la situación, se pudiese llegar a un acuerdo de rebajar el monto de la renta. Todo está en conversar y plantear ambas situaciones y posibles soluciones, a fin de no llegar a términos legales.

En caso de que no podamos llegar a estos términos amistosos, y si el caso llegó a  los tribunales, entonces se plantearán los siguientes escenarios:

Intentar esquivar el desahucio solicitado por el propietario

Para lograr esto, es necesario pagar al momento la cantidad de dinero que se debe.  Además, necesariamente se tendrán que asumir los costes por concepto de demanda.

Cabe destacar que si el propietario solicitó el pago del arrendamiento con un mes de antelación a haber presentado la demanda, no se podrá solicitar la enervación del desahucio.

Oponerse a la demanda

Si esto ocurre, entonces el juez fijará una fecha para celebrar el juicio y escuchar los alegatos de ambas partes. De esta forma, el juez sería el que daría veredicto final a tal controversia.

Ni esquivar el desahucio ni oponer-se a la demanda

Simplemente el arrendatario no se presenta en el juzgado, no da respuesta, no reacciona ante la demanda. Esto causa dos efectos simultáneos que debes tomar en consideración.

En primera instancia, el proceso se alarga mucho más. Es decir, tendrás chance de extender el tema por tres o cuatro meses aproximadamente. Así mismo, debes tomar en cuenta que ciertamente, se alarga el proceso, pero también se acumula la deuda pon el impago del arriendo.

Otro detalle es que mientras dure el proceso, el propietario no puede entrar en la vivienda, a menos que tenga la decisión judicial que determine el desalojo del inmueble. Dicho esto, el dueño no puede sacar tus pertenencias ni ocupar el inmueble sin un dictamen en sus manos.

Esto te da la certeza de que, al menos por ese tiempo, tendrás techo y no te podrán echar a la calle. Sin embargo, tienes deudas acumuladas y un proceso judicial en puertas.

A este respecto, es necesario aclarar los siguientes términos manejados:

Desahucio Express

El propietario puede solicitar a un juez o notario el pago, por parte del ocupante, de las deudas contraías por concepto del impago del alquiler. Si en diez días esto no es posible, entonces el arrendatario deberá entregar el inmueble alquilado.

Ahora bien, si el arrendatario se opone, entonces se hace imperativa una resolución judicial, que implica el abandono del inmueble; tiene ciertos lapsos de tiempo, y no supone la desocupación del bien en pocos días.

Pluralidad de Arrendatarios

Es importante establecer con quién se estableció el contrato de arrendamiento, en caso de haber dos o más arrendatarios. Si es de forma mancomunada, cada arrendatario responderá el impago de la renta que le corresponda según la proporción convenida.

Si se pactó de forma solidaria, a cada arrendatario le corresponderá el impago total de la renta. Entonces el propietario podrá reclamar el pago de toda la deuda a uno de los arrendatarios.

Si no se precisó cuál arrendatario pagaría la deuda, entonces los arrendatarios responderán de forma mancomunada y a partes iguales.